La perfección conduce a la esterilidad

¿Qué levante la mano quien no ha considerado el perfeccionismo como una cualidad positiva? ¿Cuántas veces hemos lanzado ese adjetivo con la boca bien grande ante un Director de Recursos Humanos? Centrémonos, La Real Academia Española define, de manera muy breve, esta conducta como una “tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado”.

Es cierto, este rasgo esta bien considerado por la sociedad, y por eso todos abusamos de esta palabra en muchas ocasiones pero, ¿sabes todo lo que conlleva? Pues bien, aquí viene la verdad…

La perfección no existe, eso nos hemos cansado de escucharlo de nuestros padres, pero si encima lo persigues a diestro y siniestro para conseguir los mejores resultados jamás te sentirás realizado, porque siempre habrá algo más que puedas hacer en esa tarea que te hará comer techo todas las noches. “Por que si, amigos, la perfección lleva a la esterilidad”: Como me dice mi Santa madre…

En el terreno laboral, el perfeccionista no se fía de su equipo, le cuesta mucho derivar tareas a otros miembros, porque sabe que no estarán tan bien hechos como si los hiciera él, así que un perfeccionista, en algunos casos es una mala elección para una empresa, puesto que al final siempre corregirá (y modificará, por supuesto) el trabajo del otro, con el tiempo (y dinero) que eso conlleva.

El perfeccionista, tiende a mirar el mundo a través de una exigente lupa y con ello a su entorno. A quien intentan proyectar ese patrón de exigencia cuando cree que no actúan correctamente.

French Voguettes

Visto en French Voguettes

 

Así que si crees que tienes este rasgo en tu personalidad, piensa dos veces sobre tu nivel de autoexigencia, rigidez e inflexibilidad y si tienes esa sensación de insuficiencia en tu día a día. Olvídate de los “tengo” o “debo que” y cultiva la serenidad y la aceptación, sólo así conseguirás sentirte bien contigo mismo. (Y qué filosófica que me he puesto hoy, mamma mía!)

Todo esto viene gracias a este texto que me pasaron la semana que viene y que he querido compartir con vosotros. En él también recomiendan “La aceptología” de Gerardo Schmedling y la película La decisión de Anne” de Cameron Díaz, que aún no he visto ni leído, pero que lo apunto en mi To-Do-List.

Que cada uno se lo mire y saque sus propias conclusiones, porque como dice Erich Fromm, filósofo humanista y psicoanalista, “Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco lo serás”.

Os dejo, después de esto, me voy a desmelenar un poco, a tomarme la vida menos en serio y a ser feliz!

 

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Ella es una persona creativa, divertida, que sueña despierta y que adora romper las reglas. Le gusta el diseño, la creatividad y los detalles que marcan la diferencia. Este blog estimula las pequeñas inquietudes que un grande debe tener. "Por que, las noches que contienen sueños, son noches que duran días."

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